JUAN JOSÉ MARCOLINI – DNI 20.789.036, en mi carácter de titular de “JUAN MULTIESPACIO – SALON DE EVENTOS” ubicado en calle Hipólito Irigoyen N° 172 de nuestra Ciudad de Viale, quiere comunicar por éste medio –y los invito a que juntos reflexionemos- sobre un hecho acontecido con la autoridad policial local en el día de ayer en el referido local, mientras acontecía la celebración de un bautismo.

Unos días atrás, los progenitores de la bebé, hicieron la reserva para poder compartir un momento con familiares, de lo que fue la bendición de la menor, y el que se iba a realizar durante cuatro horas (de 12:00 a 16:00).

Así las cosas, en un hecho que fue totalmente “despreciable y repudiable en su máxima expresión” por lo insólito y denigratorio hacia los familiares e invitados, se constituye un móvil policial estacionando sobre el cordón, bajándose dos uniformados (un masculino y una femenina): enseguida pensé en una averiguación por tema COVID.

Ante tal situación egreso del salón a la vereda para preguntarles cual era el motivo de la presencia en el local, a lo cual el masculino -y sin mediar diálogo previo- me pregunta: nombre, documento, domicilio, edad y todos los otros datos que la fuerza policial usa en los prontuarios que instruye, a lo que contestó ¿Qué pasa?  A esta altura ya avizoraba la mecánica hoy y siempre socialmente repudiable que usa la fuerza policial, NO ESCUCHAR, NO PREGUNTAR Y SOLO AVASALLAR aplicando un castigo y/o sanción sin “defensa previa” violándose así la garantía constitucional del Art. 18 de la Constitución Nacional. Venían directamente a labrar un “acta de infracción”. A esta altura de los acontecimientos el reloj marcaba la hora 14:45 encontrándose los asistentes de “sobremesa”.

Atrás del móvil policial, llega un auto particular, bajándose un masculino de “joggineta”, al que desconozco, nunca se presentó, y desplegaba una actitud de “comandar la batuta policial”. Lo interrogo y me dice que recibieron un llamado dónde una persona titular de un local de eventos de ésta Ciudad que “denunciaba la celebración del bautismo”. A esta altura el uniformado masculino que primeramente había arribado junto al móvil, tenía mis datos identificatorios que ya le había brindado, como lo hace toda persona que se maneja con decoro y respecto hacia las autoridades.

Renglón aparte, y lo más agraviante y ultrajante es que los asistentes –con mirada de hostigamiento y de reproche perpetrada por los dos uniformados quienes lo hacían inclinados sobre el lateral derecho del móvil estacionado sobre el cordón y a través del vidrio del local- se empezaron a incomodar, deponiendo su ánimo festivo, no se pudo comenzar a comer la mesa dulce, la torta no se pudo cortar, los menores lloraban porque no sabían que pasaba mientras sus padres trataban de darle consuelo. La uniformada femenina al momento de tomar la foto que se encuentra al pie de esta nota, gira su cuerpo para que no se pueda visualizar su rostro, dejando así por unos momentos en paz a los asistentes ante la mirada acusatoria y  profunda de “una mujer policía”.

Le digo al “comandante de la batuta” que me retire el móvil frente al local, que nadie ha cometido ninguna infracción, que la gente está muy incómoda, que se sienten totalmente intimidados, sin estar nadie bajo ninguna actitud para que pueda ser investigada.

Y quiero que reflexionemos como sociedad sobre esto, y para que veamos el PROCEDER INIDONEO que ejerce la fuerza que supuestamente NOS CUIDA Y PROTEGE. La persona que llamo denunciando la celebración del bautismo, seguramente es –como llamamos- un “mal nacido, resentido, fracasado y envidioso” cuyas neuronas están condicionadas para usarlas en “mirar como hacen los demás” porque adolece de neuronas para “construir y hacer lo propio”.

Y lo censurable que lo califico como ABUSO DE PODER, ausencia de HUMANIZACION y FALTA DE IDONEIDAD de la fuerza policial, es que tendría que haberme interrogado sobre la HABILITACIÓN DEL SALÓN para que puedan reunirse “40 personas” como eran la cantidad de concurrentes que había.

A esta altura el “comandante de batuta” se había retirado para asistir al domicilio  particular de algún funcionario municipal a los fines de constatar si tenían conocimiento o no del evento.

Es irrelevante que la Municipalidad y/o los funcionarios locales sepan o no sepan de la celebración del bautismo: y a esto quiero llegar para que comprendan lo que la “perversa actitud de un mal nacido” hace, arruinando el día en que un bebe recibe el sacramento bautismal, colaborando la fuerza policial de modo concurrente con el perverso denunciante, en la consumación de tan atroz proceder irrogando un daño moral significativo.

Hace unos días el 3/5/2021 el Sr. Gobernador dicta un decreto  con vigencia hasta el día 21/05/2021 adhiriendo a las medidas anunciadas por el Gobierno Nacional en el marco del decreto de necesidad y urgencia N° 287/21, el que en su inc. g) establece la “prohibición de locales gastronómicos (restaurantes, bares, etc) entre las 23 hs y las 06:00 del día siguiente. Asimismo estipula que en los referidos espacios la capacidad se reduce hasta un MÁXIMO DEL TREINTA POR CIENTO (30%) de la capacidad habilitada.

Dos cosas a señalar: a)- “JUAN MULTIESPACIO” cuenta con Habilitación Municipal y conforme a ello tributa, para el destino SALON DE FIESTA y BAR, b)- La Habilitación Municipal del salón fue al momento de su otorgamiento, para la permanencia en el interior del recinto de CIENTO CINCUENTA (150) personas. En el día de ayer JUAN MULTIESPACIO estaba trabajando DENTRO DEL MARCO LEGAL: tiene la habilitación municipal y tributa para operar bajo la modalidad de “BAR” lo que se condice con la letra del decreto provincial, la celebración se estaba realizando dentro de la franja horaria permitida, y las “40 personas” que había queda comprendida dentro del 30% decretado por el Gobernador y conforme la capacidad de uso concedida -150 personas-  por el Municipio.

Ahora pregunto: ¿Que disposición legal se estaba violando ante semejante despliegue de una fuerza policial inidónea, obtusa, carente de elementales reglas de procedimiento, de conducta hostil y amedrentadora, de avasallamiento, con desconocimiento total de las disposiciones provinciales vigentes en época de pandemia?

Retirados los asistentes a la hora de finalización, y llevándose la “torta sin cortar” bajando todos la mirada al piso producto de estar inundados de una angustia inmerecida, el “comandante de batuta” con el “informado” persistentemente en la vereda,  requerían que me notifique del ACTA DE INFRACCIÓN. Pregunto ¿infracción de qué?

A esta altura ya habían vuelto del domicilio particular de algún funcionario municipal, al que se habían ido a los fines de recabar información al respeto.

Y lo irrelevante de que el Municipio sepa o no sepa de la celebración del bautismo, está dado por la circunstancia de que el bautismo se realizaba en un “BAR”, para lo cual cuenta con la debida habilitación, se realizaba en una franja horaria y con la cantidad de personas permitidas.

Quiero resaltar la solidaridad, comprensión y disposición al diálogo por parte del Ejecutivo Municipal Dr. Carlos Weiss como del Secretario de Gobierno Sr. Enzo Heft que, desde que comenzó la pandemia se han “ocupado y preocupado” por el destino y desarrollo de quienes formamos parte de estos emprendimientos comerciales, quienes están atento y en conocimiento de todos y cada uno de los acontecimientos que se realizan en “JUAN MULTIESPACIO” y –vuelvo a reiterar- la autorización o no Municipal era innecesaria ante la clara y contundente letra del Decreto Provincial.

Todo se solucionaba en 5´ si el “comandante de batuta” –previo a que se identifique porque nunca se presentó ni se quién es pero era el que con contumaz actitud pedía que el móvil no se moviera-  me hubiese requerido la Habilitación Municipal como “BAR” y corroborado que no había más de 40 personas en su interior (o sea el 30% de lo permitido)

En mi calidad de abogado, los advierto para que estén atentos del ilegal proceder cometido por la FUERZA POLICIAL LOCAL, y los invito a que no se dejen atropellar en el caso de que les toque vivir una experiencia desagradable, cometida por un SERVIDOR Y CUSTODIO PUBLICO, el que debe saber el marco legal vigente en época de pandemia, -y no lo conoce al decreto del Gobernador de fecha 3/5/21-  y manejarse con la cintura y el decoro con la cual debe desempañar tan noble función, de la cual recibe una remuneración a la cual todos contribuimos. Auspicio que le demos la despedida por no merecernos en nuestra Ciudad un funcionario policial así.

Y como operador del derecho, en el transcurso de la semana se estaré radicando en el seno interno de la JEFATURA PROVINCIAL, la puesta en conocimiento de lo realizado por la fuerza policial en la Ciudad de Viale el día domingo 9/5/2021; y concomitantemente promoveré una ACCIÓN RESARCITORIA DE DAÑOS Y PERJUICIOS contra los responsables de imponderable proceder.

Es imposible conmensurar tan irrazonable acto, cuando el sector comercial del que formo parte ha sido tan castigado en época de pandemia, e incluso manejándose a perdida para dar fuente de empleo y estando enmarcado y desarrollando la actividad en disposiciones legales vigentes: conductas así como la vivida, que han sido tan despreciables y acontecidas en épocas de antaño, circunscriptas al AVASALLAMIENTO DE LOS DERECHOS por parte de fuerzas policiales, y que a lo largo y ancho de nuestra historia han sido censuradas y hoy miradas muchas veces con aires de gloria por haber quedado atrás, parece que están MAS VIGENTES QUE NUNCA.

ASI ESTAMOS …  ASI NOS VA ¡!!!!