En nuestra ciudad las serenatas ya son algo tradicional que viene de varios años. Los egresados nunca debieron pedir una autorización o habilitación para realizar el evento. Para hacer las cosas bien y sobre todo en este contexto de pandemia nos dirigimos al palacio municipal el día 1 de diciembre con una nota, donde informamos a nuestro intendente, lo que queríamos hacer la noche del viernes 4 y madrugada del sábado 5, con qué protocolos y dentro de qué horario.

Recibiendo como respuesta un llamado el día 3 de diciembre, donde se nos consultó mucho mejor el cómo iba a ser todo; cuántos estudiantes participaríamos, como íbamos a llegar al hogar de cada profesor/a, si íbamos a ir estudiantes del I.C.V.M y la E.N.S.V.V juntos, el respeto por las distancias, el post serenata (nuestro anhelado UUD).

Agradecemos profundamente al gobierno municipal por habernos autorizado, aunque en definitiva no fue posible hacerlo porque la policía y la guardia urbana no nos lo permitieron con el argumento de que no estaba autorizada la salida en un acoplado. Si bien en las notas que enviamos no se especifica eso, queda claro para los ciudadanos que es algo que se viene haciendo hace ya varios años en la ciudad, y que ninguno de los egresados fue imposibilitado de realizarlo así.

Además, cuando se comunicaron telefónicamente en representación del palacio municipal se explicó la modalidad y se habló específicamente de que iba a ser en un acoplado que sería tirado por una camioneta. ¿Qué pasó con lo dialogado telefónicamente?

Lastimosamente somos jóvenes, aprendemos todo el tiempo, absorbemos nuevos conocimientos de todas las vivencias personales y esto nos hizo aprender que la palabra de nuestras autoridades no es válida, que siempre hay un palo en la rueda, hasta cuando tenés todo en regla.

Agradecemos a Cristián Tauber, que se puso a disposición de los integrantes del grupo y llevar en su vehículo el encargado de sonido e iluminación con sus materiales de trabajo y el acoplado donde íbamos a ir los estudiantes. Nuestros agradecimientos a Guillermo Martínez, quien sin dudarlo prestó su acoplado a la promo para que allí podamos ir mientras realizábamos la serenata.

Agradecemos profundamente al profesor Miguel Molina, quien al enterarse de que el acoplado no contaba con un seguro, hizo lo posible y lo aseguró, para que nosotros, los estudiantes que egresamos de la E.N.S.V.V, tengamos todo en regla y no contemos con problema alguno en el transcurso de la tan anhelada noche.

Por último, un millón de gracias a nuestros profes, directivos y preceptores. Resaltar nuestras disculpas a quienes dejamos esperando en la puerta de su hogar para poder despedirnos.

Promo 20 E.N.S.V.V