El primero ocurrió a raíz de un llamado telefónico a esta dependencia donde un masculino mayor de edad alertaba que en la casa de su hijo en calle Pte. Perón al 500, tenían secuestrado a su hijo y que le habían sacado 70.000 pesos y que lo iban a matar, presente el personal policial en el inmueble constato que el hijo de este señor se encontraba durmiendo y que nada había pasado, igualmente se formalizo la correspondiente denuncia dejando en claro que los llamados fueron realizados al número fijo de la casa del padre de la supuesta persona que estaba sufriendo dicho hecho.

Seguidamente, dijo la policía  que nos constituimos en calle San Nicolás y Irigoyen, donde una persona mayor de unos 70 años aproximadamente, en el mismo horario recibió un llamado telefónico donde le manifestaron que tenían secuestrada a su hija y que la iban a matar si llamaba a la policía, al mismo tiempo se escuchaba de fondo los gritos de una mujer que decía que la estaban agrediendo, estas personas.

Le pidieron sus número de  teléfonos celulares,  y nos llamaron a los dos números para evitar que se comunicaran con otra persona, exigiéndole $70.000 (Setenta mil Dólares), el damnificado le dijo que tenía $5.000 (cinco mil) y le indicaron  que pongan la plata en una bolsa  en la calle, en ese momento el damnificado se acordó que los integrantes de mi familia tienen una palabra de seguridad  y cuando se la pregunto y  no le respondió, el delincuente manifestó por el teléfono que maten al hombre y a la mujer que están parados delante de la casa, a raíz de lo mismo corto el teléfono ya que se dio cuenta de que la mujer que gritaba no era su hija, y como estaban parados junto a su esposa en la entrada de su inmueble ingresaron al mismo y observo que paso un Chevrolet corsa blanco polarizado en el cual andaban 4 personas.

Mismo hecho ocurrió a una vecina cercana de calle Irigoyen donde un masculino le decía vía telefónica mama levántate que me asaltaron, pero la vecino al reconocer que no era su hijo le corto la llama.

Los tres hechos coinciden en que las personas que supuestamente habían sufrido dichos delitos  trabajan en una empresa de la ciudad que se encuentra ubicada en el Parque Industrial de Viale y también sobre calle Panutto.

De los presentes hechos se le dio intervención  a la Dirección Investigaciones- Delitos Económicos y a la Dirección Inteligencia Criminal.