Sady inició en el rubro de bobinado de motores en 1982, como empleado. El 9 de diciembre del ’83, un día antes de la vuelta formal de la Democracia, se casó con su esposa María de los Milagros Romero y un par de años más tarde ya comenzó su desarrollo como dueño, ofreciendo el mismo servicio. Es padre de 3 hijas y abuelo.
Había soñado siempre con ser electricista o tener un rol social relacionado con la formación técnica. Y como en Viale no existía aún una escuela de esas características, a sus 13 años le pidió a sus padres, irse a vivir a una pensión en Paraná, para estudiar en lo que en aquel momento, se llamaba escuela industrial. Y así lo hizo. Sus años de formación secundaria los realizó en la capital provincial, en épocas donde la comunicación vía telefónica era casi nula, así que sus padres esperaban que él llegara cada fin de semana para poder verificar que se encontrara bien.
Hace justamente 2 años, el 31 de julio de 2019, Sady decidió armar unos juguetes para sus nietos. Mirando un par de fotos en la aplicación «pinterest», se inspiró y con un par de tuercas, tornillos y metales de descarte, confeccionó sus 3 primeras obras de arte. Mientras hablábamos, recorrí su quincho, un espacio cultural y artístico, de encantadora energía. Tiene infinidad de sus obras realizadas, pero también colección de productos retro, desde planchas hasta heladera, todo vintage, restaurado como nuevo en gran medida por él mismo. Realmente una belleza.
Puede ser una imagen de 2 personas, personas de pie e interior
Cuando le pregunté por qué recién a sus 55 años (hoy tiene 57) había iniciado con esta labor artesanal que es realmente impactante por su detallada manera de elaborar cada pieza, me dijo que era difícil vivir de eso, y que como todos, le había dado prioridad a lo que le daba sustento para pagar sus cuentas y atender las demandas de su familia. Y se emociona al recordar que igual siempre trató de mantener viva su chispa de arte, como cuando a los 10 años estudió dibujo con su maestra Mónica Ludi, o cuando en la escuela primaria N°60 donde estudiaba, tomaba algunas tizas y las tallaba con la punta de algún otro útil escolar. «A mi me emociona lo que he logrado, y disculpa si me ganan las lágrimas, pero hago artesanías transformando partes de cosas que se convertirían en basura y desperdicios. Eso me enorgullece». Y claro que también me emociona, darme cuenta, que Sady no es un «artesano» es un artista que además causa un impacto ambiental positivo en la comunidad.
No tiene dificultades para realizar sus obras, aunque a veces algunas réplicas de autos o modelos más específicos, es un trabajo que puede exigirle mayor tiempo. Y me confiesa «trato de no vender nada, me cuesta mucho desprenderme de alguna de mis creaciones. Incluso si alguien me encarga algo específico, lo realizo y me dejo la primer versión del producto para mi y realizo una imitación pero que nunca será igual, porque cada pieza es única».
Sady nos mostró su taller, ubicado en un lugar que muchos de mi generación conocimos, donde había canchas de padel y un local donde celebramos cientos de eventos, el clásico «la cañada». Hoy convertido en su taller, el cual comparte con su empleado Nahuel Salas, y su quincho anexo, donde uno ingresa y parece estar en un museo magnífico lleno de inventos, restauraciones y arte: «no sé si esto parece muy valioso como obra, pero para mi todos son de un incalculable valor por el afecto que les guardo».
Gracias Sady por recibirme, ha sido una maravilla conocer de tu arte innato, de tu apasionada forma de vivir este talento, hoy peinando canas y tomándote la vida diferente, porque como dijiste «nunca es tarde». Y creo que es un buen mensaje a muchos jóvenes el que me dejó al final: «yo ahora me inscribí formalmente como artesano aprendiz (-esto de aprendiz nos parece demasiado humilde de su parte-) en un registro provincial. Y hay que animar a muchos jóvenes a potenciar sus dones artísticos si sienten que nacieron para hacer algo diferente a los trabajos que la vida misma nos empuja a tomar por necesidad.»
Pueden ver muchas de sus obras, en las historias en mis redes.
Hoy hace exactamente 2 años que comenzó con sus artesanías. Felicitaciones Sady!!
Un arte local que el mundo entero tiene que conocer.