Pame es mamá de un pequeño que le demanda mucha atención, ya que es muy apegado a su mamá como muchos niños. Fausti lo demostró en el tiempo en que conversábamos ambas y me mostró las hermosas producciones que realiza. Sin embargo, ella supo continuar adelante con la profesión que eligió para su vida. El título es diseñadora de indumentaria, pero creo que en un trabajo como el de ella hay mucho de arte y creatividad constante. No sólo para las confecciones en sí mismas, sino que también para ir readaptando sus servicios, brindando diferentes productos según la realidad que va generando diversas demandas en sus clientes.
Hace muchos años atrás, cuando terminaba la secundaria, en el año 2005, tuvo que optar por trabajar. Durante algunos años logró desempeñarse en variedad de puestos dentro de la Municipalidad de nuestra ciudad, y realizó a la par todo tipo de cursos a distancia que podía cursar en el aula satelital. Luego, decidió comenzar a estudiar diseño, que podía pagar producto de su trabajo, para lo cual viajaba a Paraná varias veces a la semana y tenía largas jornadas intensas de estudio. Sacó un crédito y con esa ayuda, compró su primer máquina de coser. Cuando finalmente logró su título, inició con todo en sus propios diseños, pero le faltaba un nombre para su emprendimiento, y eligió aquel que había utilizado para el examen final de su carrera (una colección de diseños propios): Only You. Esa idea surgió de una charla telefónica con una amiga, que le cantó la legendaria canción del grupo «The platters». Su proyecto lo inició con prendas de ropa, luego equipos de bolsos y lonas playeros, pasando por chaquetillas y ambos para trabajadores y hoy dedicada de lleno a todo lo que necesitamos y deseamos las mamis cuando esperamos un bebé: bolsos, cambiadores, baberos, prendedores, juguetes de tela, almohadones, entre tantos otros accesorios y productos que además de ser bellísimos son muy útiles en los primeros pasos de la infancia, también los kits personalizados para el inicio de los niños en guardería o jardín. Quizás su experiencia como mamá de Fausti, influyó en sus nuevas ideas y le abrió un recorrido de diferentes oportunidades. Durante algunos años además, ejerció como docente con su título habilitante, ganando en experiencias de vida que ambas compartimos desde esa labor.
Hoy ya tiene varias máquinas adquiridas para su trabajo y su clientela ha crecido mucho. Realiza algunos productos ella misma y otros en serie los elaboran en un taller y se los envían para comercializar. Le gusta ser eficiente en su labor y cumplir sin demora con los pedidos.
Pamela no abandonó sus proyectos personales, aún eligiendo convertirse en mamá, porque disfruta y agradece haber podido sostener su independencia, contar con sus propios recursos y aportar a la economía familiar.
Agradece también a cada uno de los que eligen sus productos, es feliz usando su máquina, a veces con Fausti enredado entre sus telas e hilos jugando con ella, en otros momentos agradecida con los abuelos que lo cuidan y apoyan su trabajo. Y yo le agradezco a ella por el tiempo, por dejarme compartir su historia, por no relegar sus sueños personales y agigantarlos a la par del amor a su hijo, por el hermoso guardapolvo que me obsequió y por regalarme una tarde de charla entre madres que sabemos de todo el esfuerzo que lleva ese rol tan importante.