Teresa Parodi comparte el aislamiento social y preventivo con su compañera en un departamento ubicado en la ciudad de Buenos Aires. A diario, la cantautora folclórica camina durante una hora. Se hizo una rutina para cumplir con el ejercicio físico con un reloj mide sus latidos y pasos. El resto del tiempo hace lo que más le gusta: escuchar y producir música. “Esa hora que estoy concentrada en mi caminata me hace muchísimo bien, se me vuela esa hora. El resto del tiempo casi que lo dedico en totalidad a realizar mi música, que es un alimento muy importante para mí corazón”, dice Parodi a Comunidad PAMI.

El diálogo con la ex ministra de Cultura busca conocer cuál es su opinión sobre las nuevas formas de producción y consumos culturales aceleradas por una pandemia que, por las razones conocidas, restringe las formas tradicionales de encuentro como los recitales en vivo. “Me llevo bien con la tecnología, siempre me serví de ella para trabajar con la música. Me llevo bien, pasa que ahora es el único modo de conexión con el público. Siento que tocar en una plataforma no es lo mismo que hacer un recital en vivo. Aunque los artistas buscamos poner imaginación y creatividad al streaming,   además en los recitales a distancia los músicos igualmente podremos vender nuestra entrada, eso es muy importante. A futuro, los conciertos en vivo volverán, quizás con menos público y cumpliendo protocolos”.

Teresa Parodi dice que la cuarentena no frenó la producción musical, que los artistas han aprovechado incluso el espacio reducido de sus balcones para tocar y compartir una canción con los vecinos. “Los artistas y músicos hemos encontrado formas nuevas de hacer nuestro trabajo; quiero decir, por ejemplo, de cantar y de buscar justamente la canción, la música. Porque parecería que la música nos permite volar. He visto que en varios lados los músicos han salido a tocar en sus balcones, con micrófonos y equipos incluso. Eso es muy conmovedor, somos como pájaros encerrados que necesitan volar de algún modo, y la música nos permite levantar vuelo”, entiende Parodi.

La autora de “Canción para Verónica” se muestra optimista con la potencialidad que abren las nuevas tecnologías en el campo musical: “A través de las plataformas electrónicas hemos hallado una forma de encontrarnos con el público. Estamos aprendiendo una forma nueva de hacer conciertos. Tuvimos que acomodar muchas cosas para poder hacerlo, y lo estamos logrando. Quizás, ese formato vino para quedarse. Claro, llegamos, de alguna manera, a más público, porque se reducen las distancias, pero eso sí, nos falta el aplauso y la mirada del público en vivo”.

LA CUARENTENA EN TRES RESPUESTAS

¿Qué es lo primero que harás al salir de cuarentena?

Creo que haré lo mismo que buscarán hacer todos: ir a abrazar a la gente que quiero, mis hijos, mis nietos, mis amigos, mis queridos colegas, con los que en este tiempo estamos compartiendo canciones a distancia. Y, claro, los argentinos, los latinoamericanos, somos muy afectivos, necesitamos esa forma de estrechas los vínculos.

¿Qué aprendiste de la cuarentena?

Recuperar tiempo para mí. Tiempo para escuchar la música que me gusta. Tiempo para reflexionar, para entenderme. Tiempo para disfrutar de lecturas. Creo que también aproveché este tiempo para desear que ojalá cambie la humanidad. Pienso que no podemos seguir viviendo de la manera en que lo estábamos haciendo. Deseo que seamos distintos, que tengamos otras prioridades. También aprendí a tener paciencia, eso me permitió conectar con recuerdos hermosos. En mi caso, con mi guitarra y mis canciones.

¿Qué opinás de la respuesta de la sociedad durante la cuarentena?

Creo que la sociedad comprendió que la cuarentena era y es la única vacuna. Me parece que la mayor parte de la población entendió que enfrentamos un virus invisible que ataca de una forma categórica. Es decir, la ciudadanía ha sido responsable, pero también están los que se comportaron de otra manera, pero eso es imposible evitar.