Desde el lunes 13 de abril en que se diera a conocer la sustracción de $633.000,- en oficinas del Ejecutivo Municipal, nos hemos preocupado y nos hemos puesto a disposición de la Intendenta Liliana Landra para lo que sea necesario.
Lo cierto es que ésta predisposición fue desechada en todo momento. Quienes participamos en la campaña electoral para que su figura triunfe hemos sido rechazados; al extremo que originariamente no fuimos partícipes de la resolución de la composición del gabinete, como así tampoco nos ha hecho partícipes en las decisiones que desembocaron en reemplazos y las definiciones acerca de las acciones a seguir luego del hecho delictivo vivido en las oficinas del Municipio.
Hemos sido convocados a reuniones al sólo efecto de informarnos de las acciones tomadas, nunca para ser partícipes de las resoluciones.
En realidad no compartimos las decisiones de la Intendenta. Lamentamos la situación que experimenta el Municipio.
Como representantes del mismo partido político que la Intendenta, pedimos disculpas a todos los afectados.
Entendemos que no son tiempos para especulaciones. La Presidenta Municipal debe asumir que ésta situación ha desencadenado en “problema institucional”, en tanto que es responsable de la elección de sus más estrechos colaboradores y asesores; como así también de sus reemplazos. Por dicho vínculo es ineludible su responsabilidad administrativa y política.
Instamos a que la Presidenta Municipal rectifique el rumbo y genere acciones que tengan como objetivo restablecer la confianza en la ciudadanía, convoque y escuche a los representantes oficialistas en el Consejo Deliberante, referentes de la ciudadanía, e incluso siendo generosa, convocando también a la oposición, con el fin de salir de ésta incómoda situación que atraviesa en Ejecutivo local. Considérese que las acciones más enriquecedoras, son aquellas las que provienen de la diversidad de opiniones.