NO ES LA ALTURA, NI EL PESO, NI LA BELLEZA, NI UN TÍTULO, O MUCHO MENOS EL DINERO LO QUE CONVIERTE A UNA PERSONA EN GRANDE. ES SU HONESTIDAD, SU HUMILDAD, SU DECENCIA, SU AMABILIDAD Y RESPETO POR LOS SENTIMIENTOS E INTERESES DE LOS DEMÁS.
Madre Teresa de Calcuta.