Cuando se pierden los códigos, hay que volver a enseñarlos

Por estos días se han sucedido en Viale una triste sucesión de hechos delictivos. En uno de ellos se vio afectado el edificio escolar de la Esc. N° 205 “Amalio Zapata Soñez”. Roturas, destrozos, desorden, robo… ¿Qué piensan que guardamos en las Escuelas si todo lo damos diariamente? SI algo hay: comida, ropa, elementos didácticos y tecnológicos no son para uso o de propiedad personal sino para compartir con los niños y jóvenes que asisten a recibir conocimientos.

Años atrás era impensado que algo así sucedería por el simple hecho que había lugares que se respetaban. Pero todo- tristemente- ha cambiado. Los docentes somos maltratados. Las escuelas robadas. Palabras como “derechos” sólo son usadas en función de la conveniencia de quien viene a EXIGIR. Autoridad se ha convertido para algunos en mala palabra. Los menores tienen bajo su poder a los tutores quienes no saben o no quieren enterarse de lo que están haciendo. Y así vamos…

También sé que está nota no será leída ni escuchada por quienes entraron a dañar y llevarse algo de la energía de quienes trabajamos para tratar de aportar a la formación de futuros ciudadanos, críticos y ocupados en hacer de Viale y de Argentina el lugar que nos merecemos. Unos pocos mal aprendidos no podrán torcer la mano que escribe frases maravillosas en las mentes de quienes están dispuestas a recibirlas. La educación ayuda a planificar vidas. Vidas solidarias. Vidas valiosas y dignas de ser imitadas.

“Podrán cortar todas las flores pero no podrán detener la Primavera “ escribió el genial Pablo Neruda hace algunas décadas. Tampoco podrán detenernos a quienes trabajamos con amor para brindarles a quienes más lo necesitan conocimientos, un oído atento o una palabra de aliento.

Con la tristeza de saber que nuestro lugar de trabajo fue violentado pero con el convencimiento que cada día hacemos lo posible por mejorar el presente y el futuro de nuestros estudiantes, encararemos la tarea diaria con una sonrisa. Y volveremos a enseñar que hay lugares que se respetan, como se debe respetar la vida y la propiedad de las personas.