En el día de hoy el Diputado recibió a Diego Scocco de la Federación Argentina de Cámaras de Gumnasios (FACGNA) y Sebastián Erbetta de la Cámara Paranaense de Gimnasios (CAPAG), los representantes del sector entregaron más de 6000 firmas de entrerrianos de diversas localidades que solicitan que se trate en el recinto el proyecto de ley de Brupbacher declarando como promotores de salud a los gimnasios y centros de entrenamiento.

Al respecto Diego Scocco sostuvo que “seguimos en este camino de pedirles a las autoridades que se trate este proyecto y seguiremos demostrando la importancia que tiene la actividad física para la salud de la gente, sobre todo en época de pandemia como ésta”.

Brupbacher comenzó recordando que los centros de entrenamiento han estado cerrados durante muchos meses sin ningún tipo de respaldo por parte del gobierno provincial, teniendo que sobrevivir sin ningún soporte más allá de su creatividad y la solidaridad de sus socios.

Con razonable preocupación sostiene que “El oficialismo debería dejar de actuar por mímica de medidas y comenzar a darle prioridad a los datos, que en este caso vienen ni más ni menos que de la OMS y hablan de la bajísima tasa de contagios que hay dentro de los ámbitos deportivos y a su vez lo importante que son para el fortalecimiento del sistema inmunológico”.

El actual diputado centra el enfoque de las problemáticas en la toma de decisiones que no resisten ningún tipo de análisis y que a su vez parecen sostenerse en la teoría de cerrar y luego ver, una estrategia por demás nociva para la economía en general y mucho más para los espacios destinados al entrenamiento y la salud de los ciudadanos.

Brupbacher define que en caso que se cierren los gimnasios “estaríamos prácticamente en una sentencia de muerte para la mayoría de los gimnasios de la provincia y por ende una pérdida terrible de poder adquisitivo de ciudadanos y de espacios de construcción de salud”.

El representante radical concluye que “negar la importancia de los gimnasios es negar la salud, por eso estoy aquí junto a los miembros de CAPAG siendo parte de su reclamo, dispuesto siempre a escuchar sus inquietudes y necesidades. Es hora de entender que los centros de entrenamiento deben permanecer abiertos y dejar de ser castigados gratuitamente por un oficialismo que prefiere cegarse ante la evidencia científica y propone medidas restrictivas que tienden a la destrucción de la economía provincial y de aquellos que son el eje y sostén de Entre Ríos”