Reimplantar la prohibición de los encuentros familiares es, en un punto, obligarnos a la mayoría al afecto en la clandestinidad. Las familias de todo el país necesitamos volver a reunirnos porque no podemos seguir separados hasta que haya una vacuna y que además llegue a la Argentina y esté disponible para todos», indicó el diputado provincial, Uriel Brupbacher.
El legislador formuló estas apreciaciones en su red social Facebook en la que recordó su advertencia de que la provincia era un «colador» y sostuvo al respecto que «hoy eso ha quedado demostrado».
Asimismo, remarcó la situación por la que atraviesan las PYMES en distintos puntos de la provincia:  “No puedo entender que, en pos de cuidar a los trabajadores, muchas industrias y comercios debieron estar completamente cerrados por varios meses porque hay cientos de miles de PYMES luchando por sobrevivir, mientras otro tanto ya cerró sus puertas y no volverán a abrir nunca más, aumentando irreversiblemente la cantidad de desocupados y de pobres en nuestro país», sostuvo Brupbacher.

Y añadió: «Ni hablar de lo que le pasa al arte, que han trabajado mayormente en la informalidad y que hoy ni siquiera pueden acceder a las ayudas del gobierno. Incluso los miles de chicos que no pueden recibir una educación adecuada porque la brecha digital nos mostró este año su cara más dura. No puedo comprender la necedad que llevó a demorar tanto la habilitación de los gimnasios o los deportes al aire libre, determinación que fue en contra de la salud mental de muchos de nosotros que encontramos en correr una descarga», enfatizó.