La Cámara de Diputados completó esta tarde la aprobación de la ley de Juicio por Jurados, que tenía media sanción del Senado. El miembro informante fue el diputado Diego Lara, quien preside la Comisión de Legislación General de la Cámara baja. La sesión contó con la presencia de magistrados, funcionarios judiciales y numerosos abogados que apoyan la iniciativa.

Lara rescató que ayer como “muy pocas veces, la Legislatura genera una bisagra en la vida de todos los ciudadanos” y añadió: “Esta es una de esas oportunidades de las cuales hablo, ésta es un oportunidad histórica, ésta es una sanción histórica en una sesión histórica, tal vez no por la ley en sí misma, sino por lo que representa, por su importancia y por lo que a futuro va a deparar a la sociedad entrerriana”.

Asimismo enfatizó que el proyecto había logrado la media sanción del Senado en medio de un proceso eleccionario. “…se dejó de lado absolutamente todo lo que tiene que ver con la cuestión de disputa partidaria, de cargos electivos y nada más y nada menos que quien iba a ser el próximo presidente de los argentinos, y trabajamos en esta ley, organizando jornadas y debates, y con gran madurez se definió un dictamen único de ambas cámaras legislativas”, recordó.

Posteriormente indicó que se entendió desde el Estado Provincial “que el Juicio por jurados debe ser una verdadera política pública, como una política de estado, que el gobernador Bordet supo impulsar mediante esta ley que hoy podemos sancionar. Una ley que impone en primer lugar una pregunta que debemos respondernos y que marca el contenido medular de esta discusión que hoy estamos dando: ¿Es la función judicial, a diferencia de las funciones legislativa y ejecutiva, una tarea eminentemente técnica y -por tanto- reservada a especialistas en derecho? ¿O es una función predominantemente prudencial y -por ende- susceptible de ser ejercida por gente común, carente de formación jurídica? Entendemos que efectivamente la sociedad en su participación más pura y directa puede ser parte de la tarea de administrar justicia”.

En ese sentido, sostuvo que la vinculación entre la función judicial y la participación popular, expresada a través del Juicio por Jurados, surge con la conformación moderna de la teoría de la división de poderes y la extensión del concepto de ciudadano. “Y además esta ley simplemente lo único que hace es aplicar de manera directa una institución que está regulada por la propia Constitución Nacional”, añadió.

“Por eso, la manifestación típica de la participación del pueblo en la función judicial es el Juicio por Jurados”, entendido como el proceso judicial mediante el cual un tribunal integrado por ciudadanos, que no son jueces letrados, decide sobre la culpabilidad o inocencia de un acusado (expidiéndose sobre los hechos en términos de culpabilidad o inocencia) y habilita la aplicación de la ley penal por parte de los órganos estatales competentes”, se explayó Lara.

En otro tramo de su exposición, Lara habló de la necesidad de “enriquecer la participación popular con mecanismos de democracia semidirecta en la función judicial: debemos incorporar más contenido republicano, porque si los poderes del Estado quienes designan los jueces lo hacen lo hacen con la intervención de un órgano con componente ciudadano como el Consejo de la Magistratura, y se juzgan y eventualmente se remueven por el Jurado de Enjuiciamiento (que es otro órgano de la constitución conformado actualmente por estamentos del Estado al que debería incorporarse el componente ciudadano …), debemos ir por un veredicto con el componente ciudadano y el complemento del fallo de los jueces técnicos”, propuso.

Y agregó el legislador justicialista: “También debe caer esa terrible imputación que se tiene sobre un ciudadano común, se lo pone como alguien permeable, casi corrompible con facilidad, entonces se dice que un jurado es muy influenciarle por ejemplo los medios de prensa.

En realidad esto es cierto, pero también es cierto que tenemos que preguntarnos algunas cosas sobre este razonamiento ..

Yo pregunto: ¿Quién es más influenciable? ¿El juez, a quien todos conocemos y hace mucho que detenta su función, y que posee lo que algunos denominan su habitualismo en administrar justicia, o los 12 jurados?”, se preguntó.

Sobre ese punto, señaló: “El juez también se sienta a comer y ve a Mirta Legrand o a Marcelo Tinelli,  y ve las páginas digitales o los programas políticos y/o policiales, como cualquier persona. Y su esposa le deben decir: ‘Che: me imagino que vos no vas a liberar este energúmeno. No solo que nos van a escrachar en los medios, sino que van a venir a casa con pancartas, te pueden echar, y ¿de que vivimos?’ ¿Entonces quien es más influenciable ? Ese juez o  el carnicero, el albañil, que va a su casa, se termina el juicio y vuelva a trabajar en su carnicería o en la obra que estaba construyendo en el barrio, porque ni siquiera se sabe que es lo que dijo en la deliberación, porque ella es secreta”, indicó.

“Y la verdad que puesto a comparar un juez técnico, que cobra un sueldo altísimo que tiene toda una vida proyectada por que tiene estabilidad e intangibilidad en su remuneración en su función, que tiene una vida proyectada en base a esto también, y que obviamente no va a querer perder este estándar de confort por así decirlo; hay diferencia en aquel que solamente accidentalmente participa de un jurado, que solamente lo va a poder hacer según la ley una vez cada 3 años”, aclaró luego el diputado.

Lara repasó una serie de casos y señaló: “Es aquí donde empezamos a poner blanco sobre negro, haciéndonos la pregunta: ¿Quién es más presionable o quien está más sujeto a ser presionable? ¿Aquel que por decidir a través del veredicto puede poner en juego su salario, su sustento su forma de vivir, o aquel que no tienen nada que perder o poner en juego través de su veredicto? ¿Aquel que puede ser sometido a un Juri o a través del escarnio público permanente, por ser contrario a lo que la opinión publica dominante instala y manifiesta a través de los medios? ¿O aquel que anónimamente se presenta ante un jurado y anónimamente decide con total ausencia de presión porque no ponen en juego nada todas estas cosas?

Ante estos planteo, Lara indicó: “Yo creo que no hay duda en la respuesta, quien es más presionable es el juez técnico … Entonces, ante este nuevo ataque, tenemos que dejar claro esto: no digamos con tanta liviandad que el ciudadano común es corrompible o influenciable. Porque el ciudadano común es el que pese, por ejemplo, a tremendas operaciones mediáticas, tremenda influencia y estrategias de los grandes medios termina votando como termina votando; si pensamos de que esto es así, estamos a punto o muy cerca de decir que deberíamos poner el voto calificado, porque el fundamente sería el mismo (…) Es decir, si pensamos que el ciudadano no está calificado para votar porque le pueden llenar la cabeza a través de los medios de comunicación para que vote de una determinada manera estamos sosteniendo que debería haber un voto calificado, bueno esto sería lo mismo. O para que elija a sus diputados (somos los representantes del pueblo) En definitiva la pregunta que nos tenemos que hacer es si realmente somos democráticos o no.