“En ocasión de una conferencia que me invitaron a dar hace unos años dije ‘La vida del hombre es trascendente. Estamos enfermos de inmanencia y en educación también. Y por ello es poca la posibilidad de que el hombre encuentre el sentido. Por eso, Dios quiere que de nuestros colegios salgan personalidades fuertes, libres, capaces de hacer opciones. Por eso los exhorto a que sean brújulas, señalen el rumbo, en el mundo de hoy donde hay mucho desconcierto’.

Esto les pido hoy también a cada uno de ustedes. Todos sabemos la necesidad que hay de mensajes claros, verdaderos, que den sentido a la vida. La tarea que los toca no es sencilla y los frutos no son inmediatos pero no se desanimen: “Sean fuertes, no teman: ahí está s Dios”. (Isaías 35,4). Tengan esperanza que brota de la certeza de que Dios obra con ustedes. Les envío mi sincero afecto y bendición”.