El músico de Viale obtuvo el primer puesto en el 53° Festival Nacional del Malambo en el rubro solista de canto. La delegación de Entre Ríos también cosechó dos segundos puestos (Candelaria Coronel Osuna, de Paraná; y Litoral Mitá, de Crespo-María Luisa) y un tercer puesto (Antonio Hernández, de Ramírez).
José Prinsich
redacción-er@miradorprovincial.com

Con las manos aferradas al volante y una sonrisa de oreja a oreja, Nahuel Borra vuelve a su pago, aquel mismo que lo vio crecer artísticamente. Los 460 kilómetros que separan la localidad cordobesa de Laborde con Viale se disfrutan con la compañía de buena música y el recuerdo de un fin de semana que seguramente quedará grabado en su retina para siempre. Cada tanto el joven entrerriano mira de refilón el trofeo que reposa en el asiento del acompañante. Lo observa detenidamente porque aún no cae que su nombre se estampó en el historial del Festival Nacional del Malambo, donde obtuvo el primer puesto como solista de canto.

Un sueño hecho realidad

El camino hacia la consagración en uno de los festivales más importantes del país no fue para nada fácil. El vialense tuvo que sortear varios obstáculos para poder “cantar” victoria en la provincia de las sierras, pero sus convicciones arriba del escenario y el gran apoyo de su familia sumado a la delegación de Entre Ríos, que incondicionalmente estuvo en todo momento, fueron mayores.
“Estoy viviendo momentos muy hermosos, mágicos. Arrancar ahora con la tarea de ser campeón nacional vocal es algo tremendo para mí. Yo solamente fui a participar. Mi sueño era llegar a la final, no consagrarme campeón porque sabía que iba un representante por cada provincia, lo que significaba grandes cantores de todo el país. Pero fui a dejar lo mejor de mí para representar a Entre Ríos. Todo esto lo veía como un sueño y jamás pensé que lo viviría tan de cerca”, expresó el guitarrista, quien en el 2019 recibió la gran noticia de que sería papá, un título que no se consigue en ningún escenario o festival del mundo.

La génesis de esta hazaña en Laborde comenzó allá por septiembre del año pasado cuando se llevó adelante el preselectivo para conformar la delegación provincial. El hombre de la tierra del asado con cuero se quedó con el primer lugar y el pase para competir en la instancia nacional. Más allá de la alegría de la clasificación, Nahuel se vio sumergido en un pequeño problema ya que su compañero de equipo no podía estar presente en Córdoba pero las vueltas de la vida le hicieron cambiar de parecer.

Con el objetivo de recaudar fondos para esta trascendental cita, Borra decidió organizar una peña donde conoció a Litoral Mitá, el conjunto instrumental integrado por Gastón Lell y Benjamín Roskopf. El dúo de Crespo-María Luisa había logrado en Paraná el pasaje al 53° Festival Nacional del Malambo y al igual que Nahuel también se quedaron sin guitarrista. El destino los había juntado en un mismo lugar y por eso se unieron para consolidar un equipo. “Se dio todo de taquito”, manifestó a MIRADOR ENTRE RÍOS.

A pura emoción

Hablar de Laborde es palabra mayor y quienes están en el ambiente tanto de la música como de las danzas ansían a toda costa poder estar presentes en el escenario mayor. Los participantes se preparan durante meses para competir en este multitudinario evento, que se convirtió en uno de los más emblemáticos en el país y el único festival que rescata las tradiciones propias de cada territorio.

Con la guitarra a cuestas y el bolso cargado de grandes ilusiones, Nahuel desembarcó en suelo cordobés. Lo más llamativo del caso es que nunca se le pasó por la cabeza este festival pero fueron sus amigos quienes lo convencieron para que se inscribiera en el Pre Laborde. “No es para mí”, se excusó en su momento el músico sin pensar en todas las alegrías que vendrían.

Ante la atenta mirada del jurado y el público que se congregaba en el lugar para deleitarse con los mejores referentes del país, el oriundo de Viale subió al escenario para realizar su primera pasada, donde interpretó “Carta para una guaina pueblera”, de Mateo Villalba y “El cosechero” de Ramón Ayala. “Cuando me avisaron que había quedado entre los tres finalistas sabía que tenía el tercer puesto asegurado y por eso me sentía muy feliz. Tuve la suerte de que Gastón Lell me transmitió mucha seguridad. A la hora de estar en el escenario me sentí muy cómodo con él”, aseguró.

Esa misma tarde, con la final asegurada bajo el brazo, un aluvión de mensajes llegó a la casilla del entrerriano, felicitándolo por la labor realizada y apoyándolo para la venidera etapa, la más dura de todas. “El sueño mío de llegar a la final se había cumplido. Fue ahí cuando empecé a sentirme más nervioso y decidí acostarme a dormir la siesta para tranquilizarme. Una vez levantado, vocalicé y subí tranquilo al escenario”, continuó el relato.

“Por Santa Rosa me voy al río”, de Antonio Tarragó Ros, fue el último tema que llevó adelante y el que le dio la consagración como solista de canto. Buenos Aires y Chaco se habían quedado con el segundo y tercer puesto, respectivamente. El músico de la delegación de Entre Ríos al escuchar su nombre quedó perplejo y comenzó a llorar de alegría. El grito sorpresa de su señora y su hijo rebalsaron el vaso de la emoción.

El futuro

–¿Cuáles son tus próximos proyectos?

–Este año tenemos pensado comenzar con la grabación del disco. Eso no da más fuerzas para seguir trabajando en este sueño del primer material discográfico. Por el momento no tiene nombre pero sí podemos decir que el repertorio será música del Litoral. En cuanto a presentaciones el 8 de febrero estaré en la Peña de la Pizza a la Parrilla (General Ramírez) y al día siguiente en los carnavales de mi ciudad natal.

–¿Cómo fue la relación con la delegación entrerriana?

–Tuvimos una conexión muy linda. Yo no conocía a nadie, solamente de nombre o vista. Nunca había tenido contacto con ellos. Desde el primer momento me recibieron con los brazos abiertos y me brindaron su apoyo, aliento y estuvieron en todo momento para darme fuerzas. Con Litoral Mitá compartimos escenario y ensayos. A raíz de esto se formó una hermosa amistad. Son tremendos músicos.

–¿Cuáles fueron las primeras repercusiones tras haber ganado?

–Se me hizo imposible terminar de responder los mensajes que me envió la gente. Estoy feliz al saber que mi pueblo me apoya de esa manera. Jamás pensé que iba a tener esta repercusión. Eso me emocionó mucho y al momento de participar en la final pensé en todo esto para tratar de dejar lo mejor de mí porque todos ellos creyeron en mí.

Balance positivo

La participación de la delegación de Entre Ríos en el Festival de Laborde no pasó desapercibida y los excelentes resultados, fruto del esfuerzo, sacrificio y dedicación, estuvieron a la vista de todos. Sumado al primer puesto de Borra, la provincia cosechó tres podios más: Candelaria Coronel Osuna (Paraná), segundo puesto como solista instrumental; Litoral Mitá (Crespo-María Luisa), segundo puesto en conjunto de música tradicional; y Antonio Hernández (General Ramírez), tercer puesto en recitado gauchesco.

Mauro Gorosito, delegado provincial, dejó en claro que “si bien la delegación entera tuvo un papel muy importante en el festival, este año la parte musical se llevó los mejores resultados. En general, hubo muy bien clima. Fue un gran ensamble y todos se complementaron bien. Los músicos colaboraron con los bailarines y eso estuvo bueno. El balance es positivo, más para mí que estuve como delegado y Romina Cáceres como subdelegada. Fue nuestra primera experiencia y traer ganadores fue muy importante. Notamos el reconocimiento de los coordinadores de otras provincias por el trabajo realizado”.