La salud de Lourdes Sánchez fue uno de los temas de la semana. «La operaron de urgencia y le sacaron las trompas de Falopio y el apéndice», titulaban los portales. La mujer de El Chato Prada estuvo cuatro horas en el quirófano y, al salir, dijo estar viva «de milagro».
Ya dada de alta, la bailarina habló en exclusiva con Los Ángeles de la mañana (eltrece). «Volver a casa me levantó el ánimo. De salud estoy muy bien. Me estoy recuperando y las heridas casi no duelen. La semana que viene me sacan los puntos y puedo volver a LAM», arrancó.

Consultada acerca de su regreso al Bailando, la correntina explicó que eso «iba a tener que esperar un poco más». Como no puede hacer fuerza, la reincorporación al certamen se hará esperar hasta mediados o fines de noviembre. «No estoy tan deprimida como quizás lo hubiera estado en otro momento», agregó.

Sin embargo, admitió que el lunes lloró al mirar el programa. Además se refirió a las críticas del jurado para con Federico Bal. «Lo están matando desde que arrancó el Bailando. Al BAR nunca le gustó. Lo miran como si fuera Hernán Piquín y él no es bailarín», dijo.

«¿Te asustaste, Lourdes?», quiso saber Ángel. «Sí, un montón. Cuando entré al quirófano Pablo no estaba y yo necesitaba verlo antes de operarme. Llegó justo para darme un beso y me largué a llorar», explicó la mamá de Valentín (3) con la voz entrecortada.
Según Lourdes el que la pasó peor fue el papá de hijo «porque tuvo que decidir acerca de las operaciones». Luego brindó detalles de su salida del quirófano.

«Cuando desperté tenía a Maca Rinaldi de un lado, a Gladys Ragona del otro, y a Pablo. Todos me hablaban y yo no entendía nada. Después caí en la cuenta de lo que me hicieron y me dio un poco de angustia, sobre todo por el tema de las Trompas de Falopio», expuso.

«¿Si tenía planes de ser mamá de nuevo? Sí, ese deseo siempre está. Por suerte todavía puedo. Tengo que hacer un tratamiento. Soy joven, tengo 33 años, así que no me cierro a la idea», agregó.
Al final de la nota, la bailarina se emocionó al hablar de su pareja. «Lo que más me enseñó esto es que tengo al lado un hombre de oro. Lo amo con locura. Es el mejor papá del mundo y el mejor marido del mundo. No me importan lo que digan porque estoy locamente enamorada», cerró Lourdes. Fuente: (TN).-