Desde el primer día, dije que la democracia exigía otros compromisos, además de los electivos y que debíamos terminar con la violencia en todas sus expresiones porque nuestro pueblo había sufrido mucho por estas diferencias, por eso invite a trabajar el futuro de Hasenkamp desde el consenso y el diálogo con los candidatos y autoridades del partido radical local.
Sin miedo a equivocarme puedo dar fe y me someto a la opinión pública o la justicia si es necesario o hay dudas de lo que digo, pero como siempre manifiesto la única verdad es la realidad. Lo que digo no es un comunicado de escritorio, sino el resultado de lo que sucedió en siete años y medio de participación política de mi persona, en la que pasaron elecciones intermedias y de reelección donde se destaco siempre el RESPETO al OTRO. Respeto que, si piden las grabaciones o buscan las noticias publicadas de los periodistas que cubrieron las elecciones anteriores, se puede observar que no se festejaba hasta que se retiraba el que perdía el sufragio. Esto no sucedió este fin de semana y no estoy para nada de acuerdo con lo publicado, porque además de culparme, falta a la verdad. La agresión física, en la puerta de la Escuela N° 71 Pedro Goyena, la cual no comparto ni justifico, fue una reacción instintiva a un hecho de violencia verbal y discriminatoria que tampoco estoy dispuesto a aceptar ni a justificar.
Condeno y repudio la violencia verbal, moral, discriminatoria y física y también aquella que se transforma en un relato adaptado a los medios para sacar provecho político en un camino de victimización.
Los especialistas dicen que «la diferencia entre la violencia verbal y la física es una mera cuestión de grado, pero hay formas de violencia verbal que pueden doler mucho si atacan determinadas partes de la identidad» y esta fue la causa de actitudes y acciones de este fin de semana.
En democracia podemos estar de acuerdo o en desacuerdo, podemos tener la mayoría o la minoría a la hora de tomar decisiones. Podemos avanzar en conquistas sociales o incluso también retroceder, pero existe la periodicidad y la posibilidad de alternancia para reconquistar lo perdido.

Y este camino se debe llevar adelante en un marco de respeto y seriedad como el momento y la historia lo exige. Lamento profundamente lo que sucedió y me gustaría que sepan que estuve hasta el último momento mediando y calmando a todos. La verdad me siento muy triste por todo lo que paso y dejo en claro que para nada soy el responsable de lo que sucedió en todo caso voy a esperar que el Partido local se exprese y aclare esto que afecta mi persona, caso contrario tendré que recurrir a la Justicia.
Reitero: los hechos sucedidos nos entristecen pero la verdad fue tergiversada y no está bien.
Hasenkamp es una ciudad chica, nos conocemos todos y hay muchos testigos y grabaciones de lo que paso.
Juan Carlos Kloss

QUE SE DECÍA DESDE LA U.C.R.

Desde el Comité Provincial de la Unión Cívica Radical (UCR), manifestaron su repudio a la agresión que recibió este domingo Álvaro Kisser mientras se desempeñaba como fiscal general de una escuela de Hasenkamp. “Es necesario desterrar de una vez por todas estas prácticas violentas que atentan contra la democracia”, sostuvieron desde el radicalismo.

Uno de los hijos de senador provincial Raymundo Kisser -que se desempeñaba como fiscal general en una escuela de Hasenkamp- fue agredido físicamente este domingo. Le pegaron desde atrás, lo tiraron al piso, terminó en el hospital y tuvieron que intervenir efectivos policiales.

Tras el hecho, la dirigencia radical decidió suspender la caravana con la que iban a celebrar el triunfo en la intendencia para no tensar más la situación.

En un comunicado de prensa difundido desde el Comité de la UCR, se atribuyó el ataque a “personas cercanas al senador electo Juan Carlos Kloss”.

Desde el Comité Provincial de la UCR salieron a cuestionar este tipo de “prácticas violentas e intolerantes que atentan contra la democracia” y destacaron la necesidad de que se esclarezcan los hechos.

“Siempre es repudiable este tipo de actos violentos, pero sobre todo en un día como ayer, de elecciones, donde la democracia está más fuerte que nunca”