El lenguaje del intendente de #Viale, Uriel Brupbacher, dice más de él que de lo que intenta decir. Primero porque no tiene sentido. Es una brutalidad carente de sentido. Segundo porque acusar a quien ha sido prostituído es revictimizar desde una mirada patriarcal a quien ha padecido un avasallamiento sobre su vida. No se puede decir cualquier cosa aunque se pueda. No podemos hacernos los que no vemos, ni leemos ni escuchamos. Porque en esa indiferencia está la complicidad para que se sigan cometiendo delitos y abusos. Le faltó mandarnos a la puta. No le hará falta, nosotros lo mandaremos a estudiar.