Un policía fue asesinado de un escopetazo y el agresor se quitó la vida en la localidad de Cerrito, a 50 kilómetros de Paraná. El uniformado fallecido fue identificado como Ercilio Hernán Cortez, de 38 años, quien habría llegado hasta un domicilio para efectuar una notificación por una causa de violencia cuando fue ultimado de un disparo en el pecho.
La cúpula de la Policía de Entre Ríos trabajó en el lugar, siguiendo los lineamientos de la justicia.El extinto, Raúl Alberto Molaro, de 37 años, es hermano de Sebastián Molaro, quien se encuentra cumpliendo condena por la agresión a un anciano en 2016, indica el sitio Paraná Campaña.

El policía asesinado era padre de dos chicos y conocido en el ambiente deportivo

El crimen sucedió a pocas cuadras de la vivienda donde reside el jefe de la Policía de Entre Ríos, en la localidad de Cerrito. La víctima vivía en la localidad de Alcaraz y era padre de dos hijos menores.